Pero en seguida advertí que mientras de este modo quería pensar que todo era falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese algo. Y notando que esta verdad: yo pienso, luego soy era tan firme y cierta, que no podían quebrantarla ni las más extravagantes suposiciones de los escépticos, juzgué que podía admitirla, sin escrúpulo, como el primer principio de la filosofía que estaba buscando. (Descartes, "El Discurso del Método)

1/4/11

cogito ergo sum

La afirmación cartesiana “pienso luego existo” es la única certeza que tenemos como seres humanos. ¿Por qué? Por el simple hecho de que al ser nosotros sujetos pensantes podemos cuestionar absolutamente todo lo que nos rodea, incluso hasta nuestra propia existencia en este mundo. Pero al ser nosotros quienes dudamos tenemos una certeza, que quizás puede ser la única que tendremos en nuestras vidas; somos nosotros quienes dudamos, y al estar realizando esa acción estamos SIENDO. Es evidente que aunque yo dude hasta del mundo en que vivo, el que duda y piensa soy yo, estoy constatando que soy y por ende a su vez pongo en evidencia mi existencia.
En pocas palabras la existencia se vuelve una certeza gracias al pensamiento, ya que por medio de este acto intelectual, uno toma conciencia  de la existencia, lo cual es una certeza.

28/3/11

¿qué quiere René?

Muchas veces hemos escuchado de un tal “Discurso del método”, pero no siempre sabemos de quién es ese discurso y a qué método se refiere. Pues bien, su gran creador, René Descartes, lleva a cabo un ensayo donde nos presenta su método, pero, ¿por qué buscar un método?
En una época en que se rememora lo clásico, en que el ser humano se redescubre a sí mismo como un ente capaz de razonar, como centro de su concepción de mundo; cuando ya no es una mirada teocéntrica la que marca el pensar de la humanidad, sino más bien una antropocéntrica, y la conciencia individual se vuelve la herramienta más poderosa para comprender el universo maravilloso que rodea al hombre; la reflexión personal es el impulso creador de un nuevo mundo.
Entonces, en ese contexto, nuestro estimado René se ve en la necesidad personal de encontrar un procedimiento que le permitiera descubrir las verdades que lo rodean de la manera más racional posible. Buscó un método, ya que pensaba que toda aquella información recogida por los sentidos era engañosa, que le permitiera elaborar una forma de pensamiento que le llevase a un conocimiento verdadero, claro, que no diese cabida a la confusión, para así generar conocimiento objetivo y evitar que juicios o precipitaciones sean vistas como ciencia .  
El resultado de su trabajo fue un método de 4 reglas; evidencia, analítica, sintética y por último evitar la precipitación.